«El hombre del traje negro» (The Man in the Black Suit, 1994) es un relato de terror de Stephen King sobre un anciano de noventa años que, desde su cama del geriátrico, se atreve por fin a escribir lo que le pasó a los nueve: una tarde de pesca en un río de Maine, en 1914, se le sentó al lado el diablo. Lo dramatizamos en Sólo el Penitente Pasará con cinco voces y en Audiomascope, nuestro sonido inmersivo: hora y media de bosque, agua, abejas y un caballero muy bien peinado que huele a cerilla quemada. Es el episodio más escuchado de toda nuestra web. Será que al diablo le gusta oírse.
| Relato | El hombre del traje negro (The Man in the Black Suit) |
|---|---|
| Autor | Stephen King (Portland, Maine, 1947) |
| Publicación original | The New Yorker, número del 31 de octubre de 1994. Recogido después en Everything’s Eventual (2002), en español Todo es eventual: 14 relatos oscuros |
| Premios | World Fantasy Award al mejor relato corto (1995) y primer premio de los O. Henry Awards (Prize Stories 1996) |
| Programa | Sólo el Penitente Pasará |
| Estreno | 7 de julio de 2024 |
| Reparto | Iñaki Tovar (Gary anciano, el narrador) · Joel Vives (el hombre del traje negro) · Borja Abad (Gary de niño) · Celia Villarino (la madre) · Víctor Manuel Palomares (el padre) |
| Presentan | Iñaki Tovar y Ariadna Giménez en la cabecera; la introducción y el comentario son de Iñaki |
| Montaje y sonido | Iñaki Tovar, en Audiomascope |
| Duración | 1 h 36 min (el relato arranca en el 8:46 y dura unos 84 minutos) |
| Escuchas | Más de 24.500 entre iVoox, Spotify y YouTube |
| Escúchalo en | iVoox · Spotify · YouTube · Apple Podcasts · aquí arriba |
Versión en vídeo
Sinopsis sin destripes
Gary tiene noventa años, las manos le tiemblan y ya no recuerda el nombre de su bisnieta, pero hay una cara que cada noche ve más nítida. Así que destapa la estilográfica y empieza a escribir en el diario que nadie ha estrenado.
Verano de 1914, Motton, en el oeste de Maine: un pueblo sin teléfono, sin asfalto y con más bosque que casas. Hace un año que su hermano mayor, Dan, murió por la picadura de una abeja, y en la granja nadie lo ha superado, y su madre menos que nadie. Un sábado, después de las tareas, Gary sale a estrenar su caña de bambú en el río Castle con una única condición: no pasar de la bifurcación. Pesca la trucha más grande de su vida, se tumba a mirar las nubes, se queda traspuesto… y se despierta con una abeja posada en la nariz. Entonces alguien da una palmada a su espalda. Es un hombre altísimo, pálido y con un traje negro de tres piezas, que ha salido de cuarenta kilómetros de bosque sin una mota de barro en los zapatos. Y trae noticias de casa.
Sobre Stephen King
No necesita presentación, pero se la damos igual: Stephen King nació en Portland (Maine) en 1947 y ha convertido su estado natal en el código postal más maldito de la literatura. Este cuento es de su etapa madura: apareció en The New Yorker en el número de Halloween de 1994, algo así como colar al diablo en el salón de la alta cultura, y se llevó el World Fantasy Award y el primer premio de los O. Henry. En la introducción, Iñaki lo resumió así: es uno de los primeros relatos de King que arrasó en premios, «la joya de la corona».
King lo presentó como un homenaje a «El joven Goodman Brown», el cuento de Nathaniel Hawthorne en el que un puritano se cruza con el diablo en el bosque. Es el autor que más veces ha salido en nuestros programas: Iñaki calcula que buena parte de las reseñas y recomendaciones literarias de 7 Pecados Digitales, en más de cien episodios, acaban llevando a él.
Resumen completo y final explicado
⚠️ Destripe: aquí se cuenta el final. Si aún no lo has escuchado, dale al play y vuelve luego. Y no pases de la bifurcación.
La palmada mata a la abeja en el acto. El desconocido baja la cuesta sin dejar huellas y Gary entiende enseguida que no es un hombre: no tiene ojos, solo dos huecos donde arde un fuego naranja, como la ventanilla de un fogón; tiene garras amarillas en vez de uñas, dientes pequeños y afilados, y la hierba se marchita bajo su sombra. Gary se orina encima. El diablo lo huele y se pone a recitar una cancioncilla burlona: «Óvalos, zafiros y amatistas, Gary va dejando pistas».
Luego le da la noticia: su madre ha muerto. Una abeja ha entrado por la ventana de la cocina y le ha picado; tenía la misma alergia que mató a Dan, y se la había pasado a él. El diablo se recrea en los detalles, mata una trucha en pleno salto con solo señalarla, suelta insinuaciones repugnantes sobre el padre y sobre el propio Dan y, por fin, dice lo que quiere: tiene hambre y piensa abrir en canal al chaval. Sin pensar, Gary le ofrece la trucha gigante de la nasa. El diablo se la traga entera con una boca de tiburón y llora lágrimas de sangre. Eso le da a Gary unos segundos para escapar orilla arriba, perseguido por algo que le grita que una trucha no basta para saciarlo.
En el camino se topa con su padre, que había decidido ir a pescar con él. Su madre está viva: le había preparado los bocadillos hacía media hora. Para el padre, el niño ha tenido una pesadilla. Gary vuelve con él al río, armado con la Biblia familiar, y allí encuentran las pruebas: una mancha de hierba muerta con forma de hombre donde se tumbó el desconocido, un olor a cerillas quemadas y la nasa vacía. El padre, sudando, la tira al río y le pide a Gary que no le cuenten nada a su madre.
Han pasado 81 años. Gary ha tenido una vida tranquila y fue él quien convenció a su madre de volver a la iglesia, pero en la oscuridad del geriátrico sabe que aquel día no se salvó por su fe, sino por pura suerte, y que el niño de nueve años tampoco había hecho nada para merecer la visita. El final no da descanso: ¿y si vuelve? Ya no puede correr y no tiene nada que ofrecerle. Como escribe el viejo en la última página: «Soy viejo y mi nasa está vacía».
¿Mintió el diablo? Sobre la madre, sí: la mentira era el arma. No necesitaba matarla, le bastaba con que Gary creyera lo peor, porque el miedo y la desesperanza eran su verdadero banquete. Lo que no fue mentira es el hambre, y eso es lo que hace que el final dé tanto miedo: el anciano no teme haberlo soñado, teme que siga ahí.
Claves del relato
- El diablo como tentador de feria. No hay cuernos ni rabo: hay un señor pulcrísimo, con cadena de reloj y voz suave de locutor de radio que te vende jarabes. King coge el diablo del folclore americano, el que se aparece en los cruces de caminos, y lo pasea por una bifurcación del río. La puesta al día del «Joven Goodman Brown» de Hawthorne, pero en vez de un puritano adulto, un niño con la caña recién estrenada.
- El germen de los villanos de King. Es la tesis de Iñaki en el programa: aquí hay mucho de Pennywise, de Randall Flagg, el villano de Apocalipsis que reaparece en La Torre Oscura, y hasta un poco de Freddy Krueger. Un mal con humor negro, socarrón, que disfruta sembrando la desesperanza y que tiene, sobre todo, hambre.
- La abeja como trampa familiar. El diablo no ataca: aprovecha una muerte que ya estaba ahí. La alergia que mató a Dan es una herencia que venía de antes de nacer, y el diablo la usa para envenenar el duelo. En los comentarios del episodio, Iñaki compartió la lectura de Víctor Manuel Palomares, el padre de la ficción: con su frase sobre la protección que Gary sí heredó del padre y Dan no, el demonio insinúa que Dan era fruto de una infidelidad. Cruel hasta en los detalles.
- Un anciano contra el mal. King tiene debilidad por los protagonistas muy mayores enfrentados a lo sobrenatural, como en Insomnia o Corazones en la Atlántida, y aquí la vejez no protege: deja más indefenso. El castillo de arena que se deshace con cada ola es el cuerpo de Gary, y los recuerdos vuelven solos.
- Territorio Castle Rock. El río se llama Castle, Gary acabó escribiendo una columna en el periódico de Castle Rock y el granjero que descuartizó a su familia culpando a los fantasmas también era de allí. Bienvenidos a la geografía maldita de King, donde ni siquiera los ríos son de fiar.
Lo que dijimos en el programa
El episodio llegó tras un parón de Sólo el Penitente Pasará, en plena publicación de los capítulos finales de Lorea. 2:04 Iñaki lo presentó como una deuda pendiente: King es «uno de los grandes», el autor al que más veces ha recurrido en sus recomendaciones y «una de las mentes que más ha influenciado en mí». Por fin le tocaba al mago.
2:56 Su lectura del cuento: puede que sea «el germen de muchos otros relatos y, sobre todo, de muchos villanos». 7:14 Lo desarrolló al final de la introducción: en el hombre del traje negro hay mucho de Pennywise, de Randall Flagg y hasta ecos de Freddy Krueger, con esa vis «maligna pero socarrona» y, sobre todo, mucha crueldad. 6:19 También destacó algo que le encanta de King: su «fijación sana» con los protagonistas muy ancianos, como en Insomnia o Corazones en la Atlántida, dos novelas que despachó con un «pedazo de novela» cada una. Aquí la vejez no es debilidad sino resistencia, aunque «a King se le cuela mucha desesperanza».
5:39 Iñaki contó que King se basó en un mal rato que pasó de niño en el bosque. Precisión para puristas: en la nota que acompaña al cuento en Todo es eventual, King lo atribuye al homenaje a Hawthorne y a una anécdota que le contó un amigo sobre su abuelo, que aseguraba haberse cruzado con el diablo disfrazado de hombre corriente.
Iñaki puso la voz al Gary anciano, y en la cabina se nota: después de hora y media de viejo de noventa años, contestó a un oyente que iba a necesitar «gárgaras con miel y limón» unos días para recuperar la voz. 1:33:57 En el comentario final insistió en lo que más le estremece del cuento: la indefensión del viejo en su lecho ante una posible segunda visita del diablo. «Soy capaz de ponerme en su pellejo y la verdad es que no se pasa nada bien». 1:34:18 Y dejó una promesa: habrá más King, y ya tiene uno en mente, «de ciencia ficción, de paradojas y de viajes espaciotemporales». Penitentes, tomad nota y reclamadlo.
Lo que dicen los penitentes
Es el episodio más escuchado de la casa y lo demuestra: 27 comentarios del público (21 en iVoox, 4 en Spotify y 2 en YouTube) y 15 respuestas del equipo. El tono es casi unánime: aplausos a la adaptación y, sobre todo, a la voz del Gary anciano. Varios oyentes conocían el cuento de antes, en papel o en otros podcasts, y aun así se quedan con este; Julián Garzón lo ha leído en inglés y en español y confiesa que no se cansa de él. Víctor Montolí celebró la llegada de King y pidió a Neil Gaiman, Alan Moore y Ligotti. Escriben desde Colombia (Bogotá incluida) y Chile, hay una única crítica (le pareció sobreactuado) que se respondió con educación y hasta una disputa sobre la ortografía de nuestra amada nación de Karvacia, con amenaza de campo de reeducación incluida.
«Mira que he escuchado este relato en diferentes voces pero me quedo con esta. MAGNÍFICA interpretación digna de unos MAESTROS.»
Virtudes Torres · iVoox
«para mí solo era Gary un hombre de noventa años contando su historia, llevándome a su pasado!!»
ayala · iVoox
«Ha sido muy reconfortante encontrar el teatro robótico y este podcast… Realmente maravillosos.»
Javiercediel · Spotify
«Pues a mí me ha parecido tan sobreactuado que pierdes el hilo de la narración.»
Alex Gabarró · iVoox
Transcripción de la introducción y del comentario
Leer la transcripción: introducción, presentación del relato y comentario final
Iñaki Tovar 0:51: Bienvenido, bienvenida a Sólo el Penitente Pasará, tu podcast con audiorrelatos dramatizados atmosféricos de los mejores autores de terror, ciencia ficción y fantasía de todos los tiempos. Una producción de Teatro Robótico de Misterio. Y sí, tú también puedes ser uno de esos autores enviándonos tus escritos, tus relatos, a teatroroboticodemisterio.com.
Ya sabes que llevamos un tiempo sin publicar en Sólo el Penitente Pasará. En el canal principal, en Teatro Robótico de Misterio, si nos sigues, estarás al tanto de que estamos inmersos en la publicación de los capítulos finales de nuestra audioserie de terror sobrenatural, Lorea. Una experiencia en Audiomascope que sin duda no te puedes perder. Pero, por supuesto, no perdemos el hambre y las ansias de publicaros historias, relatos cortos de terror de autores famosos o los que nos enviáis vosotros mismos.
En este caso hoy viene un autor, uno de los grandes, uno de los famosos, uno de los que más veces he referenciado aquí y en el otro podcast principal, 7 Pecados Digitales. Muchísimas de las reseñas de libros y recomendaciones literarias que os he hecho a lo largo de estos años y más de cien episodios han tenido, la mayoría de las veces, referencia en este autor, que no es otro que el mago Stephen King. Sin duda, una de las mentes que más ha influenciado en mí como adicto al material frikultural que solemos atesorar en estos podcasts. Y es que Stephen King es un auténtico maestro haciéndonos sumergirnos en historias de terror con toques muy naturales. Y el relato que os traemos hoy puede que sea el germen de muchos otros relatos y, sobre todo, de muchos villanos. Se trata de «El hombre del traje negro».
Para la ocasión me han acompañado con sus talentosas voces Joel Vives, Víctor Manuel Palomares, Celia Villarino y Borja Abad. Así que, sin más dilación, os presentamos en riguroso Audiomascope «El hombre del traje negro», de Stephen King.
Iñaki Tovar 4:20: Hoy nos sumergimos en uno de los relatos más perturbadores de un maestro del terror moderno: Stephen King y «El hombre del traje negro». Este relato fue publicado por primera vez en la revista The New Yorker en 1994 y luego fue incluido en la colección Todo es eventual, de 2002. Nace de una fuente tan antigua como el propio miedo: los cuentos populares y las historias de advertencia. Aquí King se inspira directamente en «El joven Goodman Brown», de Nathaniel Hawthorne, donde el encuentro con el diablo en el bosque revela la fragilidad de la fe y la omnipresencia del mal.
En «El hombre del traje negro» nos encontramos con un niño llamado Gary que, durante un día de pesca, se topa con una figura siniestra, un hombre de traje negro cuyos ojos arden con un fuego infernal. Este encuentro no es meramente un choque con lo desconocido, sino una verdadera confrontación con el mal personificado, un eco de esas viejas historias en las que el diablo mismo vaga por el mundo sembrando el terror y la desesperanza.
Según Stephen, este relato está basado en un recuerdo suyo de la infancia, de un día en el bosque en el que lo pasó realmente mal; básicamente dice que sufrió una experiencia de terror irracional que de alguna manera le inspiró el horror que transmite este cuento. Es uno de los primeros relatos de King en ganar ampliamente un mogollón de premios: el World Fantasy del 95, el O. Henry del 96 y un montón más. O sea, es uno de sus relatos, digamos, joya de la corona.
Un aspecto notable que a mí me gusta mucho de este relato es que el protagonista no deja de ser un anciano que está rememorando desde su lecho, digamos, de muerte ese encuentro en la infancia. Esta relación de Stephen King con los personajes protagonistas ancianos, como hacen también Insomnia, pedazo de novela, o Corazones en la Atlántida, pedazo de novela… Se ve que Stephen King tiene una fijación sana con el papel de las personas mayores, muy mayores, y su relación con lo sobrenatural y con las experiencias traumáticas. A mí, por lo menos, me gustan mucho. Estas historias suelen ser relatos de lucha contra lo inexplicable, lo malvado, y aquí la vejez no es sinónimo de debilidad, sino de resiliencia, de coraje, aunque en este relato, digamos, se le cuela a King mucha desesperanza.
Y hay otra cosa que me gusta mucho, y es que, como os comentaba, este relato lo considero el germen de muchos de los icónicos villanos de Stephen King. Porque aquí hay mucho de Pennywise, el payaso, en este hombre de negro. Hay mucho de Randall Flagg, el de Apocalipsis, que también sale en La Torre Oscura: ese demonio personificado que se pasea por el mundo sembrando el caos, la desesperanza, la desinformación… Incluso ecos de villanos más modernos como Freddy Krueger podemos ver aquí, con esa vis maligna pero socarrona al mismo tiempo, incluso con un poco de humor negro, pero sobre todo mucha, mucha crueldad. Así que, sin más preámbulos, preparaos para adentraros en una de las historias más inquietantes del maestro Stephen King. Cerrad los ojos, dejad que la oscuridad os envuelva y escuchad atentamente, porque el hombre del traje negro puede estar más cerca de lo que pensáis.
[…]Iñaki Tovar 1:33:30: […] Celia Villarino, como la madre de Gary; Víctor Manuel Palomares, como el padre de Gary, y el narrador, Gary, un servidor, el que os habla, Iñaki Tovar. Montado y sonorizado en Audiomascope, también por un servidor.
Espero de verdad, de corazón, que hayáis pasado un mal ratito y que hayáis disfrutado también con este relato tan espectacular de Stephen King. No me digáis que no es bueno: cómo nos hace sentir el miedo de Gary en el cuerpo, esas últimas palabras en su lecho, esa indefensión de la senectud ante una segunda posible visita del diablo. Madre mía, soy capaz de ponerme en su pellejo y la verdad es que no se pasa nada bien.
Una cosa os prometo: seguro que vendrán más relatos de Stephen King. Tengo uno en mente pensado, uno de ciencia ficción, de paradojas y de viajes espaciotemporales que creo que os va a encantar. Pero bueno, mientras tanto, os emplazo a una cosa. Sabéis que tenemos un robot esclavo en el Teatro Robótico de Misterio llamado Marvin. Tenéis el enlace en la descripción: pinchad en marvin.teatroroboticodemisterio.com para dejarnos vuestro audiocomentario. Sí, un comentario en audio, venga, que no cuesta nada, a nosotros nos alegra un montón y además lo pincharemos en el siguiente episodio para que forméis parte de estos audios que subimos con tanto mimo y con tanta ilusión a todas las plataformas de pódcast que existen.
Así que nada más, penitentes. Muchísimas gracias por llegar hasta el final. Muy atentos a los capítulos finales de Lorea, que iremos subiendo en las próximas semanas. Ya sabéis: cada quince días; este domingo ha sido Sólo el Penitente, el domingo que viene tendremos episodio de Lorea y luego os seguiremos entreteniendo, mientras llegan más episodios, con algún otro especial de 7 Pecados Digitales y algún otro relato corto por aquí. Un abrazo muy grande y nos escuchamos en el siguiente programa. Adiós.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata «El hombre del traje negro» de Stephen King?
Un anciano de noventa años escribe en su diario lo que le ocurrió con nueve: en el verano de 1914, mientras pescaba en un río de Maine, se le apareció el diablo con forma de hombre alto y pálido vestido con traje negro, le dijo que su madre había muerto por la picadura de una abeja y quiso devorarlo. Es un cuento sobre el miedo, la culpa y la fragilidad de la fe.
¿Hay película de «El hombre del traje negro»?
No se ha estrenado ningún largometraje basado en el relato. Existe un cortometraje estadounidense de 2004, The Man in the Black Suit, escrito y dirigido por Nicholas Mariani, y en España la editorial Nórdica lo publicó como libro ilustrado por Ana Juan. Tampoco hay que confundirlo con Men in Black ni con el «hombre de negro» de La Torre Oscura, que es otro personaje de King.
¿Cuándo se publicó y qué premios ganó?
Se publicó en la revista The New Yorker el 31 de octubre de 1994 y ganó el World Fantasy Award al mejor relato corto en 1995 y el primer premio de los O. Henry Awards en la antología Prize Stories 1996. Está recogido en el libro de relatos Todo es eventual (Everything’s Eventual, 2002).
¿Qué significa el final de «El hombre del traje negro»?
El diablo mintió: la madre de Gary estaba viva. Pero el encuentro fue real, porque padre e hijo encuentran la hierba quemada con forma de hombre y la nasa vacía. Gary se salvó por suerte y no por fe, y de anciano teme que el diablo vuelva a por él ahora que no puede huir ni tiene nada que ofrecerle.
¿Dónde escuchar «El hombre del traje negro» en audio y en español?
Aquí mismo, en el reproductor de arriba, y gratis en iVoox, Spotify, YouTube y Apple Podcasts, dentro de Sólo el Penitente Pasará. Es una dramatización con cinco voces y sonido inmersivo de Audiomascope: mejor con auriculares.
Sigue escuchando
- La pata de mono, de W. W. Jacobs: otra familia con un duelo pendiente y alguien dispuesto a aprovecharlo. Los deseos, como las truchas, se pagan.
- La ventana tapiada, de Ambrose Bierce: un bosque de frontera, una cabaña aislada y una noche que alguien no olvidó en toda su vida. Le suena, ¿verdad?
- El barril de amontillado, de Edgar Allan Poe: más maldad pulcra y bien vestida, también en Audiomascope.
- Lorea, capítulo 1: la audioserie de terror sobrenatural que estábamos cerrando cuando llegó el diablo. Nuestra, entera y sin abejas.
¿Te has quedado mirando el bosque por encima del hombro? Cuéntanoslo en los comentarios, que Iñaki todavía se está recuperando de la voz de anciano y le vendrán bien los ánimos. Y si quieres que el teatro siga abierto y gratis, puedes invitarnos a un café o asomarte a nuestro Telegram. Que ustedes lo pasen mal.






Siempre agradezco la información de trasfondo que tiene cada cuento, cada historia. Pero no antes de oírla, aunque no la destripe.
Pienso en la virginal sensación que tiene quien lee el texto por primera vez. Si alguien avanza algo, aunque sea que el protagonista se llama Paco, ya no es lo mismo que descubrir que el nombre del protagonista es Paco, aunque el cuento comience diciendo que «Paco llegó al centro comercial en su moto y no reparó en que estaba vacío porque iba pensando en la discusión con su madre…».
Muchas gracias y a seguir empujando, que lo hacéis ‘perbién’, que dicen en Asturias.
Buena historia, me ha gustado. Aunque Stephen King no me entusiasma mucho… Tengo la sensación de que estos antiguos cuentos suyos son mejores que los de estos últimos años. Tienen como un terror más real. Muchas gracias.