
Relato de terror rural (folk horror) en dos partes
- 2 partes
- 1 h 19 min
- Diciembre de 2019
- Voces sintéticas
El hijo pródigo es un relato de terror rural en dos partes de Teatro Robótico de Misterio, escrito por Joseba Bajo y estrenado en diciembre de 2019 con voces sintéticas. Un chico desaparecido hace diez años aparece sentado en un banco de la estación de autobuses de Lerma. Sus padres lloran de alegría, el párroco llega antes que la policía y el valle de Alarcea organiza una romería con banda, sidra y dos bueyes blancos. Folk horror con voces de robot y un olor a alcantarilla que nadie menciona en misa. En este pueblo, la parábola se sirve del revés. Contenido sensible: lee el aviso antes de escuchar.
Aviso: Para adultos y con aplomo: violencia dura y algún tema muy delicado, contado sin recrearse. No es una nana, por mucho que suene a pueblo tranquilo.
Ficha de la obra
| Género | Terror rural (folk horror): ritual, comunidad cerrada y un dios cornudo |
|---|---|
| Estreno | 17 de diciembre de 2019 (parte 1) y 23 de diciembre de 2019 (parte 2) |
| Episodios | 2 partes (episodios 5 y 6 del podcast en la web; en iVoox, episodios 3 y 4 de Crónicas Robóticas) |
| Duración total | ≈ 1 h 19 min (41 min + 38 min) |
| Guion y dirección | Joseba Bajo (firma «J. Bajo Villalonga»): escrito y realizado por él. Obra original |
| Voces | Voces sintéticas («robots»); el episodio no acredita actores |
| Dónde escuchar | En esta web, en iVoox (canal Crónicas Robóticas) y en YouTube. Gratis. No está en Spotify |
Orden de escucha
Se escucha en orden: la parte 1 y después la parte 2, que cierra la historia sin resumen previo. Son unos 80 minutos en total. No hace falta conocer otras obras: comparte valle con El hogar de Andrea y Lorea, pero ni personajes ni argumento.
Parte 141 min
El hijo pródigo, parte 1
Un chico reaparece diez años después, un párroco le hace un examen de objetos y el pueblo prepara una fiesta con dos bueyes blancos.
Parte 2 (desenlace)38 min
El hijo pródigo, parte 2
Amanece con persecución a escopetazos. La respuesta a «¿qué misterio esconde el valle de Alarcea?» está aquí. Traiga fregona.
El universo de El hijo pródigo
El valle de Alarcea, «pueblo perdido, encajonado entre dos montañas», con caseríos en las lomas y «delgadas venas de asfalto». Hermoso a la luz de la mañana, con un párroco de sonrisa amable, una romería con banda y un olor que no concuerda con nada de lo anterior. Un sitio donde la fiesta mayor tiene letra pequeña.

Personajes
Juan
El padre
Padre de Javier y marido de Miriam. Arregla la pared de las vaquerizas del caserío cuando su hijo, desaparecido hace diez años, reaparece en la estación.
Miriam
La madre
La madre del chico que vuelve. No deja de tocar a su hijo desde que reaparece y llora de alegría, como el resto de la familia.
Javier
El hijo
Desaparecido durante diez años y vuelto un día a una estación de autobuses. Lleva una cicatriz de diez centímetros en el pecho y, ante un examen de objetos del párroco, escoge los suyos con cierta seguridad.
El párroco Santiago
Párroco de Alarcea
Mirada fría y sonrisa amable. Examina al recién vuelto con una prueba de objetos, oficia la romería y llega a la estación antes que la policía.
La anciana de negro
Acompañante en la romería
Figura de negro que acompaña a la «reina del valle» durante la romería y que, en un momento clave, cambia el bastón del párroco por una daga.
Lugares, objetos y criaturas
- Valle de Alarcea. «Pueblo perdido, encajonado entre dos montañas»: un valle sombrío con caseríos, lomas y finas carreteras de asfalto. El mismo valle de El hogar de Andrea y Lorea; esta obra es anterior a ambas.
- Estación de autobuses de Lerma. Donde aparece el chico sentado en un banco, diez años después de desaparecer. Lerma es una localidad real de Burgos; el relato no ubica Alarcea en un mapa.
- El caserío y las vaquerizas. La casa de Juan y Miriam, con sus vaquerizas, donde los padres reciben al hijo que volvió.
- El claro del viejo tejo. Un tejo milenario en un claro, con una piedra negra rectangular que hace de altar.
- El bulto de trapo (objeto). Un trapo viejo con un dedal, un reloj de pulsera roto sin correa, una moneda de oro, un rosario, granos de cereal y un tornillo oxidado. Para un examen donde hay que escoger bien.
- Los dos bueyes blancos (criatura). Cubiertos de flores y espigas, son la ofrenda de la romería. Dos animales con el mejor aspecto del valle.

11 curiosidades
Voz de robot por presupuesto y por estética
En un especial de enero de 2020, Joseba explicó por qué el Teatro suena así: «es una cuestión de presupuesto», y también porque estas voces dan «un aspecto de serie B o C, incluso Z». «No voy a mentir, también me gusta usar estas voces robóticas.» El hijo pródigo se había estrenado dos semanas antes.
Un «loquendrama»
En la presentación de las dos partes, Joseba lo anuncia como «un loquendrama escrito y realizado por J. Bajo Villalonga» (la transcripción automática duda de la grafía, que suena a «loquen drama»). El mismo término aparece al presentar otros relatos con voz robótica de la época. El hijo pródigo, parte 1 · 0:00
Numeración doble
En iVoox, dentro del canal de experimentos Crónicas Robóticas, son los episodios 3 y 4; en la web del Teatro Robótico de Misterio, el episodio 5 y el 6 del podcast principal. Dos contadores, dos partes y un solo valle.
La carta de Joseba a un oyente escéptico
En mayo de 2022 contestó a un oyente que dudaba del robot: «el Teatro Robótico nació por casualidad», con la seguridad de que no interesaría a más de una docena de personas. Decidió abandonar las voces robóticas tras Hard Boiled Pontifex, pero el público le pidió que no las enterrase del todo.
Cambiar de opinión en nueve días
Un oyente escribió primero: «El relato es maravilloso. Es una pena el cómo lo han ejecutado». Nueve días después volvió: «retomé la escucha a pesar del robot y encontré una historia maravillosa inteligente super bien estructurada». Dos comentarios, un mismo oyente y una lección de paciencia.
El primer comentario fue «en serio?????»
El primer comentario de la parte 1, en octubre de 2020, es «en serio?????». El Teatro respondió en noviembre: «De todo un poco. Todo depende de ti». Probablemente la mejor definición de un relato experimental con voces de robot. Desde entonces la parte 1 ha acumulado comentarios hasta 2025.
Alarcea ya existía
La descripción del valle —«dos montañas… forman un valle sombrío donde los caseríos salpican las lomas… delgadas venas de asfalto»— reaparece casi calcada en Hard Boiled Pontifex (parte 4, 2021) y vuelve en El hogar de Andrea (2022). La descripción de iVoox ya preguntaba: «¿Qué misterio esconde el valle de Alarcea?». El hijo pródigo, parte 1 · 7:29
Joseba lee un comentario en directo
En la parte 2 de Vult (29 de enero de 2023), Joseba repasa los comentarios de oyentes y lee el de JustListening sobre esta obra: «El relato es bueno, la narración… curiosa, original. Está bien». Responde: «estoy encantado de que te haya gustado». Vult, un relato heavy metal (acto 2) · 108:36
Una promesa de Joseba
A un oyente nostálgico de las voces robóticas, Joseba le contestó en noviembre de 2022: «en algún momento he prometido que volverán al teatro robótico… espero sacar unas cuantas horas para poder recrear una de esas antiguas historias». En agosto de 2022 el Teatro había hablado de «adaptaciones humanas». Vult, un relato heavy metal (acto 1) · 78:21
El rumor de la versión con voz humana
En marzo de 2025 un oyente escribe que ya ha leído que el Teatro la narraría con actores, «como el de Vult». No hay confirmación. Al cerrar Lorea (2024), el equipo anunció que adaptaría a voz humana «una de las historias loquenderas» de Crónicas Robóticas, sin decir cuál.
La parte 2 conserva el 55 % del público
La parte 2 conserva el 55 % de la audiencia de la parte 1: 1.287 escuchas frente a 2.327, en total 3.614. Es un relato experimental, el más antiguo de la saga de Alarcea, y los comentarios llegan hasta 2025.
- «Pueblo perdido, encajonado entre dos montañas.»Narración, parte 1
- «Delgadas venas de asfalto.»Narración, parte 1
- «El gallo cantó quince minutos antes de que el sol despuntase.»Narración, arranque de la parte 2

Destripe: solo si ya la has escuchado entera
Aviso: cuenta el final de la historia. Contiene violencia, sacrificios y referencias a violencia sexual ritual con una menor ficticia, contados sin detalle.
- Qué es Javier. Hace diez años fue sacrificado de niño por el pueblo y por el párroco; la cicatriz del pecho es la del cuchillo. Sus padres lo criaron sabiendo que sería sacrificado: «fue deliberado, porque un alma que desea morir no es un sacrificio». El valle prospera desde hace treinta años gracias al pacto con el dios cornudo.
- Parte 1. El regreso, el examen de objetos del párroco y la romería de la coronación. En el claro del tejo, Javier sacrifica a los dos bueyes con una precisión que no debería tener y, al devolver la daga, pregunta cuánto mide la hoja en su tramo más ancho y se responde: «diez centímetros, ¿verdad?».
- Parte 2. Javier huye cubierto de sangre ajena; el pueblo lo acusa de haber devorado a tres personas en la iglesia. Juan mata a uno de los perseguidores y el párroco manda echar a los padres a los cerdos. Javier despierta atado en la ermita. En la noche de Todos los Santos, el párroco presenta a Virginia como nueva sacerdotisa, cuelga a Javier de una rama «como carne para alimentar al dios cornudo» y se celebra un rito de la reina, de violencia ritual que no detallamos, cuyo objetivo es engendrar al siguiente sacrificio.
- El final. El dios, una larva-araña con cornamenta rota, empieza a devorar a Javier por las piernas, pero convulsiona, vomita sangre y muere. Javier, con los ojos negros, sonríe: de los muñones le brotan raíces que se vuelven hueso, pezuñas y cuernos de ciervo. Dice «Yo soy tu Dios, sacerdote» y escupe una ola de fuego que quema al párroco, al tejo y a todo el valle hasta los límites de Alarcea.
- Epílogo. Amanece sobre las tierras calcinadas. El nuevo dios cornudo pisa los restos del tejo y encuentra un brote verde con tres hojas. Sonríe y sigue su camino.
Conexiones con otras obras del Teatro
El valle de Alarcea es el mismo de El hogar de Andrea y de Lorea, con la misma clase de dios cornudo, aunque sin personajes ni hechos en común: allí con actores y aquí con voces sintéticas. Su descripción reaparece en la parte 4 de Hard Boiled Pontifex, y Vult, un relato heavy metal es el precedente de remake con actores. Ojo: Alarcea no es Karvacia, que es otra historia. Del canal de experimentos donde vivió esta obra salió también El Vacío, que se rehace con elenco humano.
Preguntas frecuentes
¿En qué orden se escucha El hijo pródigo?
Primero la parte 1 y después la parte 2, que cierra la historia. Duran 41 y 38 minutos, unos 80 en total. La parte 2 continúa sin resumen, así que conviene escucharlas seguidas y en ese orden. No necesitas escuchar nada antes.
¿Dónde se escucha gratis?
En el reproductor de esta web, en iVoox (canal Crónicas Robóticas y podcast Teatro Robótico de Misterio) y en YouTube. Es gratis y no está en Spotify. Las dos partes son los episodios 5 y 6 del podcast. Si prefieres una app, busca el canal Crónicas Robóticas.
¿Por qué suena a robot?
Porque es del primer periodo del Teatro, cuando Joseba Bajo dramatizaba sus relatos con voces sintéticas por presupuesto y porque le gustaba el aire de serie B. Es una obra del canal de experimentos Crónicas Robóticas, no un fallo técnico.
¿Tiene relación con El hogar de Andrea?
Comparten valle, Alarcea, y el mismo tipo de dios cornudo, pero no personajes ni argumento. En El hogar de Andrea el valle está «a 15 kilómetros de Bilbao en dirección Cantabria»; aquí, el chico aparece en la estación de Lerma y Alarcea no se ubica en un mapa.
¿Habrá versión con voz humana?
No hay anuncio oficial. Un oyente decía haberlo leído en 2025; el equipo anunció en 2024 una adaptación de «una» historia loquendera, sin título, y en 7 Pecados Digitales se identifica El Vacío como la rehecha. De El hijo pródigo, de momento, no hay confirmación.
¿Es apta para todos los públicos?
No. Es terror rural para adultos, con violencia y algún tema muy delicado en la segunda parte, contado sin detalle gráfico. Mejor saberlo antes de darle al play.
Dos partes, unos 80 minutos y un valle donde la fiesta mayor tiene letra pequeña. Empieza por la parte 1, con el aviso de contenido leído, y suscríbete al Teatro para más Alarcea.



