La casa del juez, de Bram Stoker: audiorrelato dramatizado, parte final

La casa del juez, de Bram Stoker: audiorrelato dramatizado, parte final

Segunda y última entrega de nuestra dramatización del cuento de Bram Stoker: la cuerda del verdugo, el retrato del juez y la noche de tormenta. Qué pasa, cómo acaba y qué dijeron los penitentes. Con enlace a la versión completa.

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Segunda y última entrega de nuestra dramatización del cuento de Bram Stoker: la cuerda del verdugo, el retrato del juez y la noche de tormenta. Qué pasa, cómo acaba y qué dijeron los penitentes. Con enlace a la versión completa.

Esta es la parte final de «La casa del juez» (1891), el relato de fantasmas de Bram Stoker sobre el estudiante Malcolm Malcolmson y la mansión del juez de la horca. En esta entrega, estrenada en junio de 2023 en Sólo el Penitente Pasará, llegan el doctor Thornhill, la verdad sobre la cuerda de la campana, el tercer cuadro a la derecha de la chimenea y la noche de tormenta en que la casa dicta sentencia. Iñaki confiesa en el cierre que no se esperaba el final. Nosotros tampoco nos esperábamos lo que se oye en la cuerda.

Este episodio forma parte de La casa del juez: orden de escucha, personajes, universo y curiosidades de toda la obra en una sola página.

  • Versión completa recomendada. Si aún no has escuchado el relato, empieza por «La casa del juez» en su Director’s Cut: el montaje completo sin cortes con el epílogo exclusivo «La conjura de las ratas», el resumen íntegro de la obra y el final explicado. Esta página cuenta lo que pasa en la segunda mitad del relato, lo que dijimos en aquel programa y lo que comentaron los penitentes.
RelatoLa casa del juez (The Judge’s House), parte final
AutorBram Stoker (Dublín, 1847 – Londres, 1912)
Publicación originalHolly Leaves, número de Navidad de The Illustrated Sporting and Dramatic News, 5 de diciembre de 1891. Recogido en Dracula’s Guest and Other Weird Stories (1914)
ProgramaSólo el Penitente Pasará · segunda de dos entregas (continúa la primera parte)
Estreno18 de junio de 2023
RepartoDaniel Lanzas (narrador) · Joan García (Malcolm Malcolmson) · Borja Abad (señor Carnford) · Ruth Pascual (señora Witham) · Marta Barriuso (señora Dempster) · Víctor Santana (doctor Thornhill) · Joseba Bajo (el Juez)
PresentanIñaki Tovar y Ariadna Giménez
Dirección artística y actoralAriadna Giménez
Montaje y sonidoAriadna Giménez (edición y montaje) e Iñaki Tovar (ambientación y efectos), en Audiomascope
Duración42 minutos: resumen de la primera parte en el 1:09, relato del 4:09 al 37:30
Escúchalo eniVoox · Spotify · YouTube · aquí arriba

Versión en vídeo


Dónde lo habíamos dejado

Malcolm Malcolmson, estudiante de matemáticas, se ha instalado en la casa del juez de Benchurch para preparar sus exámenes lejos de todo. El pueblo le ha advertido, la señora Witham se persigna y la señora Dempster le ha dado la única explicación que él acepta: «las ratas son los duendes, y los duendes son las ratas». Dos noches seguidas, cuando el ruido de las ratas cesa de golpe, una rata enorme se le aparece en la gran silla de roble junto a la chimenea y escapa trepando por la cuerda de la campana de alarma. Iñaki lo resume en la introducción 1:09 y avisa: «ya te adelanto que lo vas a pasar un ratito mal».

Lo que viene en esta entrega, sin destripar: una emboscada con libros, un médico que hace demasiadas preguntas, un retrato que alguien debería haber limpiado antes y una tormenta de abril que no es la peor cosa que entra esa noche en el comedor.

Sobre Bram Stoker

Bram Stoker (Clontarf, Dublín, 1847 – Londres, 1912), licenciado en matemáticas por el Trinity College y durante 27 años mano derecha del actor Henry Irving en el Lyceum Theatre de Londres, publicó «La casa del juez» en el número navideño de 1891 de The Illustrated Sporting and Dramatic News, seis años antes que Drácula. El cuento se recogió en 1914 en El invitado de Drácula y suele emparentarse con «Strange Disturbances in Aungier Street» de Sheridan Le Fanu, donde ya había un juez de la horca y una rata que no lo era. La presentación del autor y la entrevista dramatizada con el propio Stoker están en la primera parte y en la versión completa.

Qué pasa en la parte final (y cómo acaba)

⚠️ Destripe: aquí se cuenta el final del relato. Si has llegado sin escuchar la primera parte ni esta, estás a un clic de arruinarte un clásico. Tú verás.

Segunda noche, continuación. Malcolmson le tira a la rata unas tablas de logaritmos, falla, y la rata vuelve a irse por la cuerda. Picado, prepara una emboscada: segunda lámpara apuntando al rincón, una pila de libros a mano y la cuerda de la campana sujeta sobre la mesa con la propia lámpara. Al tocarla se pregunta si se podría colgar a un hombre de ella. Cuando la rata reaparece, el cuarto libro acierta 8:30: el animal chilla, trepa y se mete por un agujero en el tercer cuadro a la derecha de la chimenea. Al recoger los libros, Malcolmson descubre cuál ha dado en el blanco: la Biblia que le regaló su madre 10:01. Se queda pálido y esa noche ya no estudia.

Al día siguiente, en la fonda, la señora Witham le tiene preparada una encerrona con el doctor Thornhill 11:56, que le hace prometer que dejará el té cargado y se acostará a la una. A cambio, el estudiante le cuenta las dos noches; la señora Witham grita al oír lo de la Biblia y hay que reanimarla con coñac. El doctor pregunta si la rata siempre trepa por la cuerda de la campana y, al oír que sí, le dice lo que es: la soga con la que el verdugo colgaba a las víctimas del juez 15:09. Segundo grito, segundo coñac. Cuando Malcolmson se marcha, Thornhill le explica a la señora Witham que se lo ha dicho a propósito, para que el chico no le quite ojo a la cuerda, y vaticina que Benchurch oirá la campana de alarma esa misma noche.

Tercera noche, tormenta. La casa tiembla, la campana del tejado se mece y la cuerda golpea el suelo. La rata baja por ella hacia Malcolmson, que recuerda el cuadro: la señora Dempster lo ha limpiado por orden suya. Es el retrato de un juez de púrpura y armiño 23:17, con nariz de ave de presa, rostro cadavérico y los mismos ojos que la rata. El fondo del cuadro es el comedor en el que está, con la silla de roble y la cuerda enrollada en el suelo. Y en la silla real, en ese momento, la rata. Malcolmson se convence de que son los nervios y el té, se sirve un brandy y vuelve a los libros. Una hora después oye un roer 27:28: la rata está cortando la cuerda. Cae al suelo; con ella se va la única forma de pedir ayuda. Él retira la pantalla de la lámpara para cazarla y la luz alcanza el cuadro: en el centro hay un hueco de lienzo limpio. El juez ya no está pintado. Está sentado en la silla 30:27, con el birrete negro en las manos.

Suenan las campanadas de medianoche desde la plaza del mercado. Con la última, el juez se pone el birrete, recoge la cuerda cortada, anuda un lazo corredizo y lo prueba con el pie. Se coloca entre Malcolmson y la puerta y le lanza el lazo una y otra vez, disfrutando de cada fallo como un gato con un ratón. Las ratas, mientras, trepan a cientos por el resto de la cuerda hasta que su peso hace oscilar la campana y el badajo empieza a sonar. El juez levanta la vista con ira y da una patada que estremece la casa; un trueno estalla encima. Ya no lanza: se acerca, y Malcolmson, rígido, siente sus dedos helados ajustándole el nudo. Lo sube a la silla, ata el lazo a la cuerda de la campana, baja y retira la silla 36:37. La campana suena de verdad. El pueblo acude con antorchas, el doctor al frente; echan la puerta abajo y encuentran al estudiante colgado de la cuerda de la campana de alarma. En el cuadro, el juez vuelve a estar en su sitio, con una sonrisa maligna.

En una frase: el juez muerto vuelve a juzgar y a ejecutar con su propia soga, el escéptico muere sin juicio y la única justicia de la noche, la campana que tocan las ratas, llega tarde. Leemos el final con calma, con sus claves y el epílogo que le añadimos, en la página de la versión completa.

Claves de esta parte final

  • El doctor como detonante. Thornhill no salva a nadie: al contarle lo de la soga, fija la atención de Malcolmson en la cuerda y, de paso, la nuestra. Stoker usa al racionalista para armar el escenario del crimen.
  • La Biblia que acierta. El único libro que hiere a la rata es el que le regaló su madre, el que ya no lee. Un guiño religioso que el cuento no explica y que Iñaki y Ariadna dejan sonar sin subrayarlo.
  • Las ratas pequeñas intentan salvarlo. Es la lectura que defiende Iñaki en el cierre, y el texto la sostiene: callan cuando aparece la grande y al final suben en masa por la cuerda para tocar la campana. La justicia popular de Benchurch tiene bigotes.
  • El juez de Joseba. No tiene una sola línea de diálogo: todo son respiraciones, gruñidos y «gestos guturales» sobre la ambientación de ratas, cuerdas y campanas de Iñaki. Un villano que se oye, no que habla.

Lo que dijimos en el programa

Iñaki abre recordando «con muchísimas ganas» dónde quedó la primera parte 1:09: Malcolmson huyendo del mundanal ruido hasta «el pueblo más alejado del mundo», la casa que «más bien parece una fortaleza», la señora Dempster y su frase de los fantasmas y las ratas, y esa rata grande «que parece haberle pillado manía a Malcolm». Promete que lo vamos a pasar «un ratito mal» 3:04 y que para eso han preparado esta sonorización presentada en Audiomascope.

Al final 38:09 presenta a la compañía del Coro de Voces Penitentes y confiesa que ha disfrutado «como un enano» con la ambientación: tiene la cabeza llena de ratas, mordiscos, cuerdas y campanas, y de los «gestos guturales» que Joseba Bajo insertó «de manera magistral» para encarnar los movimientos finales del juez. Y suelta su opinión sobre el desenlace 39:39: no se esperaba un final triste, estaba con el corazón en un puño para que Malcolmson se salvara, y veía en las ratas pequeñas, que huyen de la grande, unos ojillos de «venga, te vamos a salvar». Ese rescate frustrado es la semilla de «La conjura de las ratas», el epílogo que Joseba escribió dos semanas después para el Director’s Cut. Cierra anunciando que la compañía sigue «muy comprometida» con la segunda temporada de El hogar de Andrea y que el domingo siguiente vuelve con un especial de 7 Pecados Digitales 41:02.

Lo que dicen los penitentes

Dieciséis comentarios de oyentes entre iVoox y YouTube, además de ocho respuestas de Ariadna, que no dejó a nadie sin contestar. Fue la entrega más comentada del relato y el tono fue unánime: trabajo magistral, atmósfera de otra época (Mar Rodríguez agradeció el viaje en el tiempo; Ariadna le explicó que buscaban «una atmósfera viejuna en tonos sepia») y un final que se ve además de oírse. Gus, que pidió la obra, recordó que la descubrió en una antología de clásicos que guarda entre sus libros de Stephen King. Ayala, desde México, lo emparentó con la leyenda de «La casa de los oidores» del antiguo Palacio de la Inquisición. Y una escritora amateur de Canarias nos preguntó desde YouTube cómo enviarnos un relato: la respuesta sigue siendo que sí, que nos lo mandes.

«Se ajusta como un guante a cómo yo escuché el relato en mi cabeza cuando lo leí por primera vez.»

Gus · iVoox

«Un relato donde lo imposible se materializa, ante la impotencia e incredulidad del protagonista, vi y escuché a ese siniestro juez!!»

ayala · iVoox

«Y aunque no sea normal, gracias por hacermelo pasar mal.»

David Lopex · iVoox

«Lo había leído y escuchado pero esta producción se sale de lo normal. Es magistral.»

Virtudes Torres · iVoox

Transcripción de la introducción y del comentario final

Leer la transcripción: resumen de la primera parte y despedida

Iñaki Tovar 1:09: Hoy retomamos con muchísimas ganas esta segunda parte de «La casa del juez». Os recuerdo que en la primera parte asistimos a las andanzas de Malcolm Malcolmson, un estudiante que, huyendo del mundanal ruido, busca refugio para concentrarse y poder centrarse en sus estudios matemáticos en el pueblo más alejado del mundo. Además, con la mala suerte de ir a escoger como residencia temporal la casa del juez, una antigua mansión que más bien parece una fortaleza y que despierta temores en los lugareños. De hecho, le advierten en repetidas ocasiones a Malcolm de que quizás no es buena idea quedarse allí, aunque la buena señora Dempster, que le atiende, le limpia y le cuida en esa casa, le ofrece una visión pragmática a la que Malcolm se agarra, sobre esa frase tan famosa de «los fantasmas son las ratas y las ratas son los fantasmas», intentando que el joven estudiante no se ponga nervioso. Pero aun así, en las primeras noches Malcolm no va a tener que lidiar con fantasmas, pero sí con unas ratas que al principio le molestan un poco y al final les acaba tomando cariño. Pero entre ellas hay una gran rata, una gran rata de ojos grandes, rojos y desafiantes, que parece haberle pillado manía a Malcolm. Tras una pequeña refriega con ella, dejamos la historia de Malcolm con la rata una vez más bajando por esa cuerda misteriosa del techo, la cuerda de la campana de alarma, que esperemos que Malcolm no tenga que usar. Y desde ahí la rata le lanza una mirada vengativa. ¿Qué estará tramando? ¿Qué misterios, qué terrores le aguardan al bueno de Malcolm en esta segunda parte? Prepárate para descubrirlo, pero ya te adelanto que lo vas a pasar un ratito mal. Y nos hemos preocupado mucho de ello preparándote esta sonorización presentada en Audiomascope. Así que vamos sin más a sumergirnos en esta segunda parte de «La casa del juez». Acompáñame.

[…]

Iñaki Tovar 38:09: Acabas de escuchar la segunda parte de «La casa del juez», un relato de Bram Stoker interpretado magistralmente por la compañía del Coro de Voces Penitentes de Teatro Robótico de Misterio, en esta ocasión encabezada por Daniel Lanzas como el narrador, Joan García como Malcolm Malcolmson, Borja Abad como el señor Carnford, Ruth Pascual como la señora Witham, Marta Barriuso como la señora Dempster, Víctor Santana como el doctor Thornhill y Joseba Bajo como el juez. Dirección actoral a cargo de Ariadna Giménez, edición y montaje de Ariadna Giménez, y ambientación y efectos especiales de un servidor, Iñaki Tovar, que además os puedo confesar que he disfrutado como un enano con esta ambientación. No sabéis cómo tengo la cabeza ahora mismo: de ratas, sonidos de ratas, mordiscos, cuerdas, campanas y, sobre todo, esos gestos guturales que ha insertado Joseba Bajo de manera magistral para encarnar esos movimientos terroríficos finales del juez. Que, por cierto, no me digáis que el final no os ha dejado patidifusos. Yo no me esperaba un final triste: estaba sufriendo con el corazón en un puño para que Malcolm Malcolmson acabase salvándose. No sé vosotros, pero yo veía esas ratas que de alguna manera le miraban con ojillos de «venga, te vamos a salvar», esas ratas que seguramente huyen y odian a la rata grande que encarna el juez. Pero no ha llegado ese rescate, ni por parte de las ratas ni por parte del doctor Thornhill y compañía, que han llegado justo a tiempo para ver ya al pobre estudiante balanceándose con esa horca, con esa cuerda al cuello.

Por favor, no dejes de comentar qué te ha parecido a ti; ya sabes que nos encanta recibir tu feedback, tanto aquí en el podcast como en nuestra página web, teatroroboticodemisterio.com, o, aún mejor, únete a nuestro grupo privado de Telegram para descubrir secretos entre bambalinas, hacer experimentos juntos, conocer un poquito más a la compañía y ver cómo trabajamos. Y si de verdad te gusta nuestro trabajo, también puedes apoyarnos e invitarnos a un cafetillo. Darte las gracias por llegar hasta el final, recordarte que la compañía sigue muy comprometida trabajando en la segunda temporada de El hogar de Andrea y que el domingo que viene vuelvo yo con un especial magazine de 7 Pecados Digitales. Hasta entonces, un abrazo y adiós.

Preguntas frecuentes

¿Cómo acaba «La casa del juez» de Bram Stoker?

El juez sale de su retrato la noche de tormenta, hace un nudo corredizo con la cuerda de la campana de alarma que la rata ha cortado y ahorca a Malcolmson. Las demás ratas consiguen hacer sonar la campana, pero cuando el doctor Thornhill y el pueblo echan la puerta abajo, el estudiante ya cuelga de la cuerda y el juez vuelve a estar en el cuadro, sonriendo.

¿Qué es la cuerda de la campana en «La casa del juez»?

La cuerda de la gran campana de alarma del tejado, que cuelga en el comedor junto a la chimenea. El doctor Thornhill le revela a Malcolmson que es la misma soga con la que el verdugo ahorcaba a los condenados del juez, y es la que la rata corta y el juez utiliza al final.

¿Quién es la rata de «La casa del juez»?

La gran rata de ojos malignos es el propio juez, o su espíritu: tiene los mismos ojos que el retrato, se sienta siempre en la silla del juez y entra y sale por un agujero del cuadro. Las demás ratas de la casa callan cuando ella aparece.

¿Dónde escuchar «La casa del juez» completa en audio?

En el Director’s Cut de «La casa del juez», el montaje de las dos partes sin cortes y con el epílogo «La conjura de las ratas», dentro del podcast Sólo el Penitente Pasará, gratis en iVoox, Spotify, YouTube y Apple Podcasts.

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¿Te quedaste, como Iñaki, esperando que las ratas salvaran a Malcolmson? Cuéntanoslo en los comentarios y, si quieres que el teatro siga abierto y gratis, puedes invitarnos a un café o asomarte a nuestro Telegram. Que ustedes lo pasen mal.

Tienta a los demás
Presentado por
Iñaki Tovar

Iñaki Tovar dirige el marketing y la comunicación de Teatro Robótico de Misterio y es creador, director y presentador de los podcasts 7 Pecados Digitales y Sólo el Penitente Pasará. Monta y sonoriza buena parte de los audiorrelatos de la casa, firma la dirección visual y el arte generativo de El Vacío (donde además pone voz a Nímet Ruhr) y confiesa haber descubierto más de un clásico del terror de madrugada, en «Historias» de Radio Nacional.

Escribe las fichas de esta web, de las audioseries originales a los audiorrelatos de terror y de ciencia ficción: si algo da miedo, es culpa suya. Quién más está detrás del telón, en Quiénes somos.

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