«Los que se alejan de Omelas» (The Ones Who Walk Away from Omelas, 1973) es un relato de Ursula K. Le Guin sobre una ciudad perfectamente feliz cuya prosperidad depende de que un niño siga encerrado, sucio y hambriento, en un cuarto de escobas. Lo dramatizamos en el episodio 3 de Sólo el Penitente Pasará: Joseba Bajo narra, Ariadna Giménez presenta a la autora y Marta Barriuso le pone voz a la propia Le Guin «desde el otro lado». No hay fantasmas ni monstruos. Hay algo peor: una pregunta que te vas a llevar a la cama.
| Relato | Los que se alejan de Omelas (The Ones Who Walk Away from Omelas), también traducido como «Quienes se marchan de Omelas» |
|---|---|
| Autora | Ursula K. Le Guin (1929 – 2018) |
| Publicación original | Antología New Dimensions 3 (octubre de 1973), editada por Robert Silverberg. Premio Hugo al mejor relato corto en 1974. Recogido en The Wind’s Twelve Quarters (1975) |
| Programa | Sólo el Penitente Pasará · temporada 1, episodio 3 (SPP 1×03) |
| Estreno | 16 de octubre de 2022 |
| Narración | Joseba Bajo |
| Presentan | Iñaki Tovar y Ariadna Giménez, con Marta Barriuso como la voz de Ursula K. Le Guin |
| Montaje y sonido | Iñaki Tovar |
| Duración | 45 minutos (la presentación de la autora empieza en el 4:10, el relato en el 10:45 y dura unos 28) |
| Escúchalo en | iVoox · YouTube · aquí arriba |
Versión en vídeo
Sinopsis sin destripes
Es el primer día del verano y Omelas, una ciudad luminosa junto al mar, celebra su festival: campanas, procesiones, niños embarrados que preparan a sus caballos para la carrera, un chaval de nueve años tocando la flauta al borde de la multitud. No hay rey, ni ejército, ni policía secreta, ni bolsa de valores, ni clero. Tampoco son bobos ni pastorcillos de postal: son adultos inteligentes y apasionados a los que, simplemente, la vida no les ha ido mal.
La narradora, que sabe que no te lo crees, te invita a construir la ciudad a tu gusto: ponle trenes si quieres, ponle una orgía, ponle una droga que no crea hábito. Y cuando ya la tienes montada en la cabeza, te pregunta si la aceptas. Como la respuesta es no, te cuenta la única cosa más que hace falta saber sobre Omelas. Está en un sótano.
Sobre Ursula K. Le Guin, la gran dama de la ciencia ficción
Nació en Berkeley (California) el 21 de octubre de 1929 y murió en Portland (Oregón) el 22 de enero de 2018. Su primera novela, El mundo de Rocannon, salió en 1966, y a partir de ahí encadenó el ciclo de Terramar y las novelas del Ekumen: La mano izquierda de la oscuridad (1969) y Los desposeídos (1974) ganaron las dos el Hugo y el Nébula a la mejor novela, y El nombre del mundo es Bosque se llevó el Hugo de novela corta en 1973. «Omelas» le dio otro Hugo, el de relato corto, en 1974. Como contó Ariadna en el programa, la antropología cultural, el taoísmo, el anarquismo, el feminismo y Jung se le notan en cada página, y ella misma defendía la etiqueta «ciencia ficción social» frente a la de «ciencia ficción blanda», que le parecía una forma elegante de despreciar lo que escribían las mujeres. Iñaki confesó en la introducción que no la conocía antes de este episodio y que salió enamorado. Tardó, pero llegó.
Resumen completo y final explicado
⚠️ Destripe: aquí se cuenta todo, incluido lo del sótano. Si aún no lo has escuchado, dale al play; son 28 minutos y te van a doler menos que leerlos aquí.
Cuando la narradora termina de pintar el festival, cambia de tono y nos baja al subsuelo de uno de los hermosos edificios públicos de Omelas. Allí hay un cuartucho sin ventanas, con dos fregonas tiesas y un balde oxidado. Dentro hay un niño, o una niña, de casi diez años que aparenta seis, desnutrido, lleno de llagas, sentado sobre sus propios excrementos. A veces se abre la puerta: entra alguien, le llena la escudilla, le da un puntapié para que se levante y se va. Nadie le dirige una palabra amable. Él, que recuerda la luz del sol y la voz de su madre, todavía suplica: «Por favor, sáquenme de aquí, seré bueno». Nadie responde.
Y aquí está el trato: todo el pueblo de Omelas sabe que el niño existe. Lo saben los adultos y se lo explican a los críos entre los ocho y los diez años, porque la belleza de la ciudad, la salud de sus hijos, la sabiduría de sus sabios y hasta la abundancia de sus cosechas dependen por completo de la miseria de esa criatura. Si alguien lo sacara al sol, lo lavara y lo alimentara, en ese mismo instante toda la felicidad de Omelas se vendría abajo. Esas son las condiciones, y son terminantes.
Los jóvenes que van a verlo vuelven a casa llorando o con una rabia seca. Pasan semanas, años, dándole vueltas. Y poco a poco se convencen de lo que todos se acaban convenciendo: que el niño ya está demasiado roto para disfrutar de la libertad, que a estas alturas ni se enteraría, que es una injusticia terrible pero también una justicia terrible. Su felicidad, nos dice la narradora, no es vacía ni irresponsable precisamente porque saben lo que cuesta: por el niño son tan amables con los niños.
El final. De vez en cuando, alguien que ha visto al niño no vuelve a casa. Un adolescente, o un hombre o una mujer mayores que llevan días sin hablar. Salen a la calle, cruzan las hermosas puertas de la ciudad, atraviesan los campos de labor y se adentran solos en la oscuridad, hacia el norte, hacia las montañas. No vuelven. La narradora no sabe adónde van; dice que ese lugar es todavía menos imaginable que la ciudad de la felicidad y que quizá ni exista. «Pero parece que saben muy bien a dónde se dirigen los que se alejan de Omelas». Fin. Le Guin no te da una salida: te deja la puerta abierta y la noche fuera.
Claves del relato
- Variaciones sobre un tema de William James. Ese es el subtítulo del cuento. En su ensayo «The Moral Philosopher and the Moral Life» (1891), el filósofo y psicólogo estadounidense planteaba si aceptaríamos un mundo de millones de personas felices a cambio de que una sola alma perdida viviera en tortura solitaria, y concluía que lo rechazaríamos con asco. Le Guin contó que leyó el pasaje con «un sobresalto de reconocimiento» y escribió el relato a partir de ahí. Es, en el fondo, la objeción clásica al utilitarismo: si la suma de la felicidad total lo justifica todo, ¿también justifica al niño?
- Dostoievski estaba antes. La misma pregunta la lanza Iván Karamázov en Los hermanos Karamázov: ¿aceptarías construir la felicidad de la humanidad sobre las lágrimas de una sola criatura torturada? Le Guin reconoció que lo había olvidado porque no releía a Dostoievski desde los veinticinco años, y bromeaba con que sus ideas salían de «olvidar a Dostoievski y leer señales de tráfico al revés».
- Omelas es Salem al revés. Literalmente: la autora vio en el retrovisor del coche un cartel de Salem, Oregón, y lo leyó del revés. Que el nombre de la ciudad feliz salga de la ciudad de las brujas tiene su gracia macabra, aunque fuera casualidad.
- Un cuento sin acción que te hace trabajar a ti. Ariadna lo avisó en la presentación: es un relato fundamentalmente descriptivo. No hay protagonista, no hay diálogo, no pasa nada. La narradora te va cediendo la obra («agreguen una orgía si les sirve») para que, cuando llegue el sótano, la ciudad sea tuya y la culpa también.
- «La traición del artista». En mitad de la descripción, Le Guin se para a reñir a los escritores que solo saben contar el dolor porque les parece más inteligente que la alegría. Es un ajuste de cuentas con la literatura seria y, de paso, una trampa: nos vende la felicidad para que no podamos decir que no la queríamos.
- Los que se van no salvan al niño. Es la parte que más incomoda. Marcharse es un gesto moral, no una solución: el niño sigue en el sótano. Por eso el relato ha generado respuestas literarias que discuten ese final, como «The Ones Who Stay and Fight» de N. K. Jemisin (2018), donde la alternativa es quedarse y pelear, o «Why Don’t We Just Kill the Kid in the Omelas Hole» de Isabel J. Kim (Clarkesworld, 2024), que lleva la pregunta al absurdo y ganó el Nébula.
- Omelas en la cultura popular. El cuento se cuela donde menos lo esperas: en el videoclip de «Spring Day» de BTS (2017) aparece un edificio con el rótulo «Omelas», y Star Trek: Strange New Worlds lo adaptó sin disimulo en «Lift Us Where Suffering Cannot Reach» (temporada 1, 2022), con una civilización perfecta que funciona a costa de un niño. Lectores de la Federación, bienvenidos al Teatro.
Lo que dijimos en el programa
Iñaki abrió el episodio reconociendo que, con lo que le gusta la ciencia ficción, no conocía a Le Guin hasta que Joseba Bajo propuso dramatizar este relato y Ariadna se puso a investigar. 2:04 Lo definió como «fascinante y desolador» y avisó de que le había dejado «un poso agridulce, de los que te hace pensar». Habló de «la otra ciencia ficción», la que no va de naves. 2:48
Ariadna montó la presentación de la autora como una entrevista imposible: ella pregunta y Marta Barriuso, estrenándose en Sólo el Penitente Pasará desde el coro de voces penitentes, responde con frases de la propia Le Guin. 4:10 Por ahí desfilan Terramar, los Hugo y los Nébula, Vietnam, el taoísmo y la defensa de la ciencia ficción como «una inmensa metáfora». Iñaki, en la introducción, lo resumió así: Ariadna «literalmente la va a entrevistar desde el otro lado». 1:51
Al terminar el relato, Iñaki soltó la lectura rápida de la casa: «esa técnica de la avestruz sempiterna que muchos de nosotros practicamos a veces sin darnos cuenta», mirar para otro lado y centrarnos egoístamente en nuestra felicidad. 40:02 La llamó «mini lectura muy rápida y muy superficial» y pidió las vuestras. Y anunció una novedad que desde entonces es costumbre en todas las producciones de Teatro Robótico de Misterio: leer los comentarios del público al final de cada programa y responderlos de viva voz. 40:44 Los primeros en pasar por el confesionario fueron los del episodio anterior, «Querido Diario», de Víctor Manuel Palomares. 40:58
Lo que dicen los penitentes
13 comentarios, todos en iVoox (en YouTube el episodio suma 121 visualizaciones y ningún comentario). Nadie habla de sustos: los penitentes salieron del sótano pensando en la sociedad. Dos de ellos, ayala y Jesús Miguens, dejaron auténticos ensayos sobre complicidad, leyes injustas y «yoísmo»; otros confesaron el nudo en la garganta y uno ya lo había leído el año anterior y prefirió la versión con la voz de Joseba. También nos llegaron saludos desde México y una primeriza que prometió volver con veredicto. Respondimos a todos, como mandan las nuevas normas de la casa.
«Impresionante el “cuento” de Ursula K. Le Guin, sobresaliente la introducción de Ariadna y Marta, la sonorización y la dramatización conmovedoras.»
ayala · iVoox
«Es un relato de horror social, los cuales son los que más aterran, por lo menos a mí.»
Victor Manuel Palomares Lara · iVoox
«Describe a la perfección el “sí a mí me va bien, qué me importa cómo le vaya al prójimo”.»
Jesús Miguens · iVoox
«Se me hizo un nudo en la garganta al escuchar cómo tienen al niño encerrado, qué mal rato me hicieron pasar.»
Edgar Perdomo · iVoox
Transcripción de la introducción, la presentación y el comentario
Leer la transcripción: introducción, presentación de la autora y comentario final
Iñaki Tovar 1:07: […] que tengo el placer de presentar junto a mi compañera Ariadna Giménez. Además, tú puedes ser uno de esos autores invitados enviándonos tus escritos, tus relatos, siempre que tengan que ver con esa temática oscura que tanto nos gusta en esta productora. Van a ser muy, muy bienvenidos. Para enviarlos tan solo tienes que entrar en teatroroboticodemisterio.com y buscar la página de contacto, o localizarnos a través de redes sociales, como prefieras.
Hoy toca un clásico básico, una autora que ha sido y es leyenda, que ha ganado multitud de premios, cuya biografía básica, méritos e hitos vais a conocer a continuación gracias a la maravillosa introducción de Ariadna, que literalmente la va a entrevistar desde el otro lado. Puede que, al igual que yo, no la conocieras. Y eso que mira que me gusta a mí el género de la ciencia ficción, pero no conocía a Ursula, y ahora la verdad es que me he enamorado gracias a esa recomendación de Joseba Bajo de dramatizar este relato y a esa investigación que ha hecho Ari, que no tiene desperdicio. Estamos hablando de Ursula K. Le Guin y de un relato fascinante y desolador llamado «Los que se alejan de Omelas». Es auténticamente fascinante, pero ojo, también es auténticamente desolador, y a mí me dejó un poso agridulce, de los que te hace pensar y de los que se agradece cuando lees o cuando escuchas una historia así. Podemos estar hablando de la otra ciencia ficción, y lo vas a entender enseguida cuando escuches la presentación de Ariadna.
Por cierto, presentando, y también estrenándose en Sólo el Penitente Pasará, una de las maravillosas voces de nuestro coro de voces penitentes, en este caso Marta Barriuso. Una gozada; ya veréis cómo le da vida a la autora. E interpretando la dramatización principal, el genial e infalible Joseba Bajo, dando unos registros épicos. Yo estaré creando la atmósfera a través de los sonidos y las músicas, y esperando que lo paséis mal con nosotros, como suele decir Joseba. Así que, sin más, dentro intro y comenzamos.
Marta Barriuso (como Ursula K. Le Guin) 4:10: La ciencia ficción es una inmensa metáfora.
Ariadna Giménez 4:27: Ursula K. Le Guin nació en Berkeley, California, el 21 de octubre de 1929, y murió en Portland, Oregón, el 22 de enero de 2018. Fue una autora estadounidense conocida sobre todo por sus obras de ficción especulativa y, en especial, por las obras de literatura fantástica ambientadas en el mundo ficticio de Terramar. […] Un mago de Terramar y La mano izquierda de la oscuridad son consideradas sus grandes obras maestras. Con La mano izquierda de la oscuridad obtuvo el premio Hugo y el premio Nébula a la mejor novela. […] Escribió más de veinte novelas y más de cien relatos cortos, además de poesía, ensayo, crítica literaria, traducciones y libros de literatura infantil. La antropología cultural, el taoísmo, el anarquismo, el feminismo y los escritos de Carl Jung tuvieron una fuerte influencia en su obra. Los temas sociales y políticos como el género, la sexualidad y la mayoría de edad ocuparon un lugar destacado, y exploró estructuras políticas alternativas en muchos de sus relatos.
En 1973 volvió a ganar el premio Hugo, esta vez en la categoría de novela corta, con El nombre del mundo es Bosque, obra influenciada por el rechazo de la autora a la guerra de Vietnam, que exploraba temas de colonialismo y militarismo; Le Guin la describió más tarde como la declaración política más clara que había reflejado en una obra de ficción. Su novela Los desposeídos volvió a ganar los premios Hugo y Nébula a la mejor novela. Algunas de sus obras tienen como premisa la sociología, la psicología o la filosofía; por ello su trabajo se describe a menudo como ciencia ficción blanda, y Le Guin ha sido calificada como la patrona de este subgénero. Varios autores se han opuesto a ese calificativo, describiéndolo como un término potencialmente peyorativo, utilizado para descartar historias no basadas en problemas de física, astronomía o ingeniería, y también dirigido contra la escritura de mujeres u otros grupos poco representados en el género. Le Guin propuso la expresión «ciencia ficción social» para algunas de sus obras.
Marta Barriuso (como Ursula K. Le Guin) 8:57: La ciencia ficción no es algo menor. Y no es solo, ni especialmente, la Enterprise, Star Wars o las tropas del espacio. Significa experimentar con la imaginación, responder preguntas que no tienen respuesta.
Ariadna Giménez 9:29: Hoy nos disponemos a dramatizar uno de sus relatos. «Los que se alejan de Omelas» es un cuento un tanto atípico, fundamentalmente descriptivo y carente de acción. Los habitantes de Omelas no son simples, pero sí felices. Carecen de reglas y leyes, de monarquía y de esclavitud, pero no son dulces pastores, tampoco bárbaros. Todo apunta, en la propia apreciación del narrador, a que nos encontramos en un país de cuento de hadas. Sin embargo, Omelas guarda un secreto, algo que nadie considera delito, pero que rompe la armonía y la prosperidad de la ciudad. En Sólo el Penitente Pasará rendimos homenaje a la gran dama de la ciencia ficción, Ursula K. Le Guin, con uno de sus relatos más inquietantes, «Los que se alejan de Omelas», con la narración de Joseba Bajo. Y dando voz a la autora durante esta presentación han podido escuchar a Marta Barriuso, desde el corazón del coro de voces penitentes del Teatro Robótico de Misterio.
[…]Iñaki Tovar 39:19: Acabas de escuchar «Los que se alejan de Omelas», de Ursula K. Le Guin, interpretado por Joseba Bajo y con introducción de Ariadna Giménez y Marta Barriuso poniendo voz a Ursula K. Le Guin. Sonorización a cargo de un servidor, Iñaki Tovar. ¿Qué os ha parecido? Esperamos de corazón que os haya gustado, que lo hayáis disfrutado. No me negaréis que da para una buena conversación la temática que trata: esa técnica de la avestruz sempiterna que muchos de nosotros practicamos a veces sin darnos cuenta en la sociedad actual, mirando para otro lado o no queriendo ver los problemas de base, centrándonos egoístamente solo en nuestra felicidad y en tirar para adelante. Y esto sería solo una mini lectura muy rápida y muy superficial. Nos encantaría saber qué lecturas hacéis vosotros de este relato, que lo comentéis y nos dejéis vuestras impresiones en los comentarios de iVoox, en la web o en redes sociales.
A partir de ahora vamos a hacer una cosa: comentar y leer vuestros comentarios aquí, al final de cada programa de todas las producciones de Teatro Robótico de Misterio, y responderos en directo y de viva voz, porque qué menos, os merecéis eso. Así que vamos a empezar comentando lo que tuvisteis que opinar sobre nuestro último relato, que fue «Querido Diario», del escritor, colaborador y redento Víctor Manuel Palomares. […]
Iñaki Tovar 44:14: Y hasta aquí. Ahora sí, es tu turno, penitente. Déjanos tus comentarios aquí, en la web, en el grupo de Telegram que tenemos. Pásate por teatroroboticodemisterio.com, donde lo tienes todo. Esta compañía se despide de vosotros hasta el siguiente episodio, y recordad que el domingo que viene toca Teatro Robótico de Misterio, el podcast principal, con una dramatización original de Joseba que os va a flipar. No os lo perdáis, penitentes. Adiós.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata «Los que se alejan de Omelas»?
De una ciudad utópica, Omelas, donde todo el mundo es feliz, y del precio de esa felicidad: un niño encerrado en un sótano en condiciones miserables. Todos los habitantes lo saben y lo aceptan, salvo unos pocos que, tras verlo, abandonan la ciudad para siempre.
¿Quién escribió «Los que se alejan de Omelas» y cuándo se publicó?
La escritora estadounidense Ursula K. Le Guin. Se publicó en octubre de 1973 en la antología New Dimensions 3, editada por Robert Silverberg, y ganó el premio Hugo al mejor relato corto en 1974. En español lo edita Nórdica Libros en formato ilustrado con el título «Quienes se marchan de Omelas», con traducción de Maite Fernández e ilustraciones de Eva Vázquez.
¿Quién es el niño del sótano de Omelas y por qué está encerrado?
Es una criatura de casi diez años, desnutrida y aterrorizada, encerrada en un cuarto de escobas sin ventanas. El relato no explica el mecanismo: simplemente establece que la prosperidad y la alegría de toda la ciudad dependen de su sufrimiento, y que si alguien lo tratara con bondad, Omelas se derrumbaría. Es el chivo expiatorio del que hablaban William James y Dostoievski, convertido en condición de la utopía.
¿Qué significa el final de «Los que se alejan de Omelas»? ¿Adónde van?
Le Guin no lo dice: el lugar al que van es «aún menos imaginable» que la ciudad feliz y puede que no exista. Lo importante no es el destino sino el gesto: negarse a disfrutar de una felicidad construida sobre el dolor de un inocente, aunque marcharse no lo salve. El relato te deja la pregunta a ti: ¿te quedarías?
¿Qué tiene que ver «Omelas» con el utilitarismo y con William James?
El subtítulo del cuento es «Variaciones sobre un tema de William James». En su ensayo «The Moral Philosopher and the Moral Life» (1891), James imaginaba un mundo feliz para millones a cambio de la tortura de una sola persona y sostenía que lo rechazaríamos. Es la objeción clásica a la idea utilitarista de que la mayor felicidad para el mayor número justifica cualquier sacrificio.
¿Dónde puedo escuchar «Los que se alejan de Omelas» en audio y en español?
Aquí mismo, en el reproductor de arriba, y en iVoox o YouTube, dentro del podcast Sólo el Penitente Pasará, narrado por Joseba Bajo con presentación de Ariadna Giménez y Marta Barriuso. Es gratis.
Sigue escuchando
- Nacido de hombre y mujer, de Richard Matheson: otra criatura encerrada en un sótano, pero esta escribe un diario. Y gotea.
- La última pregunta: más ciencia ficción de la que te deja pensando en vez de disparando. Con final, este sí, explicado por el propio universo.
- Querido Diario, de Víctor Manuel Palomares: el episodio anterior, un vampiro con problemas de identidad y los comentarios que leímos aquí.
- Especial JAJAJALOGÜIN: el episodio siguiente. Después de Omelas te mereces reírte un rato, aunque sea de miedo.
¿Te quedarías en Omelas o te irías hacia las montañas? Cuéntanoslo en los comentarios: los leemos en voz alta en el siguiente programa, que para eso inventamos la costumbre en este episodio. Y si quieres que el teatro siga abierto y gratis, puedes invitarnos a un café o asomarte a nuestro Telegram. Sólo el penitente pasará.





